Todo sobre los calçots y las calçotadas

Calçots, qué son, cómo se cocinan y cómo se comen


Seguramente alguna vez has oído hablar de las tradicionales calçotadas, sus calçots y la salsa pero ¿sabes exactamente qué son los calçots? Los calçots son una variedad de cebollas, alargadas, de tamaño similar a un puerro, tiernos y de sabor dulce. Su origen se dice que es de un pueblo de Tarragona, “Valls”, pero se cultiva en todo Cataluña. La temporada de calçots es entre noviembre y abril, el perfecto momento para celebrar las calçotadas pero su consumo se está expandiendo incluso dentro de casa.


¿Cómo se hace una auténtica calçotada?

Imprescindibles para una buena y auténtica calçotada:

- Calçots frescos

- Sarmientos

- Parrilla

- Papel de periódico

- Salsa de calçots o romesco

- Baberos

- Además, se puede acompañar con pan, carne y alguna otra verdura


Primero de todo tenemos que escoger los mejores calçots, los más frescos y acabados de cultivar. Se dice, que por persona se suelen comer 15-20 calçots, llegando incluso a 25 ¡para los más valientes!


Una vez tenemos los mejores calçots les cortamos un poquito las hojas verdes y, sin limpiar, los colocamos en una parrilla uno al lado del otro y los cocemos a fuego vivo. Para ello, se utilizan los sarmientos, unas pequeñas ramas de la cepa de vid, pero para avivar el fuego se puede utilizar otro tipo de rama pequeña, siempre y cuando el fuego sea suficiente para poder cocer bien los calçots.


Con el fuego avivado ponemos los calçots encima y los giramos dos o tres veces para que queden cocidos por fuera y tiernos por dentro. Los calçots tienen que quedar de color negro, y una vez se consiga este color se tienen que guardar envueltos en papel de periódico para mantenerlos calientes hasta que se quieran comer.



¿Cómo se comen los calçots?

¡Es muy fácil! Pero, antes de nada, lo primero que tenemos que saber es que los calçots se comen con las manos, no hay manera de comer calçots de forma elegante y es imposible comer calçots sin mancharte. Puedes utilizar baberos y guantes, pero de una calçotada ¡si sales limpio es un milagro!


Una vez ya tenemos los calçots listos, cogemos con una mano el calçot por la parte verde y con la otra tenemos que quitar la capa negra del calçot estirando suavemente las hojas carbonizadas. Seguidamente, lo único que queda es mojar el calçot tierno en su salsa ¡Tú decides la cantidad de salsa que quieres para acompañar el calçot!


Los calçots… ¡también en casa! Al horno o a la plancha

Es verdad que el calçot nació para poder disfrutarlo en las fiestas de Cataluña, en las calçotadas pero durante los últimos años cada vez más la gente los consume en en casa, cocinados al horno o a la plancha.


Para cocinar al horno, en este caso sí que lo tenemos que limpiar, cortar las hojas verdes y la raíz y eliminar las primeras capas para que sea más fácil cocinarlos. Una vez el horno esté precalentado a 200º, colocamos los calçots uno al lado del otro sobre una parrilla de horno y los dejamos 15-20 minutos. Una vez cocidos se tienen que envolver en papel de periódico hasta la hora de comer.


Para cocinar los calçots a la plancha, seguimos los mismos pasos que al horno, pero en vez de introducirlos al horno, los colocamos en una plancha o sartén con un chorrito de aceite a máxima potencia y los cocemos durante unos 15-20 minutos por ambos lados.


En definitiva, hacer una calçotada es una excusa perfecta para reunirse con familiares, amigos, comer, beber y pasar un buen rato ¡un plan ideal para disfrutar en buena compañía!


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